Más allá o más acá

Y más allá o más acá, todos queremos lo mismo. Todos nos sentimos vacíos a veces, todos buscamos que junten los pedazos que nos rompieron y nos armen de nuevo, que nos llenen, o al menos, que por un rato nos hagan sentir eso, porque sentirse así son momentos, ¿No? 

Todos creemos en que existe alguien, en alguna parte de este mundo, con ganas de querernos, de hablar una noche entera con nosotros sin más, de darnos un abrazo fuerte y enternecernos un poquito, de mirar la luna al lado nuestro, de tirarse en la cama y reír sin parar, de estar simplemente, de estar ahí enteros con nosotros, en ese momento, con todo lo que eso significa, de darnos seguridad. Todos. 

El tema está en que a algunos se nos nota más que a otros. Algunos somos como ventanitas que aunque intenten cerrarse, no pueden. Como si quisiéramos meter todo el desorden que tenemos abajo de una alfombra y se viera de a metros. No nos sale, algunos no sabemos tapar el sol con el dedo sin que los demás se den cuenta. Sin querer mostramos que estamos rotos, dejamos que el otro vea nuestras fisuras con más facilidad. Somos más débiles, tal vez. No lo sé. Si sé que es difícil encontrar a quien tenga ganas de aceptarnos así de rotos, así de desarmados, llenos de inseguridades, de miedos, de errores y de prejuicios. Y se entiende... Nadie va por lo roto si puede elegir algo sano, que seguramente traiga consigo menos problemas. Pero a veces, lo roto no se rompió solo, y la satisfacción de ayudar a rearmar eso que alguien rompió y dejó tirado así nomás tiene algo especial. Porque al final, ¿Quién no anda un poco roto, un poco desarmado, vacío y un poco perdido?

Y aunque a veces parezca imposible, aunque por momentos creamos que no hay un lugar donde sentirnos seguros de nuevo, siempre hay. Siempre existe alguien en algún rincón que tiene ganas de escucharnos un rato, de armarnos y de reír fuerte con nosotros, de salir cuando llueve y volver ensopado, feliz de estar tan vivo. Y por más de que te cruces un montón de personas que no quieren nada de eso, que simplemente prefieren otras cosas, no te conformes, no dejes de buscar eso que te hace sentir vivo, porque no es un ideal imposible. Existe, existe alguien así en alguna parte de todo esto. Vos buscá, porque el que busca encuentra, y aunque te canses, no te conformes. Que más vale llegar un poco tarde a donde queremos que no llegar nunca o que quedar a medio camino en "lo más parecido a lo que buscamos". Porque lo parecido no es igual y solamente lo que es único nos puede hacer sentir magia otra vez.