cambiamos

Si no estás bien donde estás, ¿Por qué no te moves? ¿Por qué seguís ahí? ¿No te das cuenta que no vivimos para siempre? ¿No ves que cuanto más demoras en alejarte de lo que ya no te hace feliz, más difícil es?

Estoy cansada de ver personas que están donde no quieren, con quien no quieren por costumbre, por comodidad, por miedo.¿Miedo a qué? Si la vida es moverse, es cambiar, es animarse.

Es lo más común del mundo cansarse de algo, aburrirse, abrumarse y querer algo distinto. Tener miedo a cambiar es tener miedo a vivir. Nos enamoramos y de la misma manera nos desenamoramos, nos conocemos y nos alejamos, vamos y venimos, cambia lo que sentimos y cuando eso pasa lo más sincero es alejarse, tomar distancia, ir a donde queremos.

Cambiamos de gustos y no tiene sentido seguir haciendo algo que ya no nos genera lo mismo. Cambiamos. En todo sentido, cambiamos. Y es humano. Lo que no es humano es privarnos de eso, reprimirnos por miedo a lo nuevo, a lo diferente, por miedo a aceptarnos a nosotros mismos de otra manera.

El miedo siempre está, pero no puede ser un freno, no puede dejarnos sin hacer lo que queremos hacer. Tenemos que buscar lo que queremos encontrar.

La vida está llena de experiencias para vivir, de personas con las que coincidir, de lugares por conocer. ¿De verdad creemos que en un mundo lleno de tantas cosas diferentes nosotros tenemos que querer siempre lo mismo? ¿No es ilógico? ¿No es limitarnos?

Seamos sinceros con nosotros. Estemos donde queremos estar y vayámonos de donde ya no la estamos pasando bien. No dejemos para más adelante, no sabemos si ese tiempo va a estar. Porque el lugar al que queres ir, la persona que queres conocer y el viaje que queres hacer no te van a estar esperando toda la vida.

El tiempo es ahora. Ahora es el único momento real que tenemos para salir a buscar eso que queremos. O sino podemos quedarnos donde estamos hasta consumirnos. Está en cada uno.