Ya pasará


¿Nunca te cansaste de vos? ¿Nunca sentiste ganas de salir corriendo de adentro

tuyo? Como si te hartaras de lo que vos decidiste. Como si te dieran ganas de

decirte "yo te avisé, yo te dije". Como si estuvieras peleada con vos misma. No

tengo ganas de hablar conmigo ni de escucharme. Tengo la sensación de

haberme escuchado demasiado y de haberme prometido que me iba a hacer

caso. Y no lo hice. Entonces ahora me siento así, cansada de mí. Como si se

pudiera huir de adentro de uno mismo. Como si se puediera elegir la opción B o

como si estuviera hecha de dos partes. Y tal vez si, capaz estoy hecha de

mucho más de dos partes y creo que a veces chocan entre sí, no están siempre

de acuerdo.


Sé que no dura mucho, sé que se me pasa y que me reconcilio. Sé que me armo

de nuevo y se me pasa el enojo. Pero hoy me siento así, enojada conmigo

misma. Y no hay nada que de más rabia, que sea más molesto o que genere

más impotencia. No tenernos a nosotros mismos es real. Nosotros también nos

enojamos con nosotros mismos cuando no nos hacemos caso, cuando sentimos

que "hacemos todo mal". Y yo elijo respetar el enojo... Ya se me va a pasar. Y

las reconciliaciones conmigo misma también existen. Y son las más lindas.

No sería normal o verdadero querernos todo el tiempo. Somos tantas cosas en

una misma, tantas ideas, tantas decisiones y opiniones viviendo en un solo

cuerpo y habitando una sola cabeza, que ponerlas todas de acuerdo es

prácticamente imposible, al menos por más de unos segundos. Entonces, claro

que nos vamos a pelear con nosotros mismos.


Cuando me dicen: "Ay, no sé, no te entiendo a vos" me río. ¿Pensarán que yo sí

me entiendo? "Ni vos te entendés" como que yo fuera la persona obligatoria que

tiene que entenderme. No. A veces, me entiendo menos que los demás, a veces

otros pueden explicarme lo que hago, lo que digo, lo que pienso y lo que siento

con mucha más claridad que yo misma. Otras veces no. Otras veces "dejame

que yo me entiendo". Y si. Habrá momentos en los que estaré más enteramente

de acuerdo conmigo misma, y otros en los que no. Y así va a seguir siendo,

supongo. Y no me parece mal, siempre que los enojos pasen y que aunque siga

sin entenderme, elija aceptarme.