Un pedacito de verano todo el año

Se termina el verano, y para mí el verano es lo nuevo, es la vida. Amo el verano, enteramente. Lo amo porque representa un montón de experiencias nuevas. El verano es conocer lo desconocido, acercarse a lo lejano, viajar, moverse, experimentar. Eso es el verano para mí. Siempre lo recuerdo lindo, porque tiene todo lo que lo diferencia del resto del año.

Le tengo un poco de miedo a la rutina, dicen que es mortal y yo estoy de acuerdo. Sin embargo, a veces la necesito. Creo de verdad que la rutina es el verdadero escape. Que buscamos la rutina, lo cotidiano y lo seguro para huir de esas cosas que tenemos ganas de hacer y no nos animamos, de esas personas con las que queremos estar, pero no debemos, de todo eso que haríamos si nos dieran las fuerzas. La rutina es una manera de encasillarnos en lo seguro, en lo conocido. No digo que esté mal, de hecho yo también lo hago y a veces volver a lo seguro nos hace bien, se vuelve necesario. Pero sería lindo llevarnos un pedacito del verano para todo el año. Llevarnos ganas de conocer cosas nuevas, experiencias nuevas, personas nuevas,de vivir momentos nuevos. 

Siempre voy a preferir a las personas que viven con un pedacito del verano todo el año, que se animan a cosas nuevas aunque la caguen, que se la juegan por lo que sienten aunque no estén seguros, o incluso peor, aunque estén seguros de que no está tan bueno. Es que la vida es eso, son momentos y llenarlos de lo que sentimos y tenemos ganas de hacer es lo único que puede darle valor. 

Todos los días podemos quedarnos en la zona de confort, en el lugar donde estamos, y vamos a estar bien, vamos a estar tranquilos... Pero a veces eso se aleja un poco de lo que nos gusta llamar felicidad. A veces la felicidad se aleja un poco de lo seguro... Casi siempre. 

Necesitamos de personas que nos muevan el piso, de esas relaciones que no tienen ni pies ni cabeza, de esos momentos a los que no entendemos cómo llegamos, de esos "arranques" que nos vienen de vez en cuando, de esas actitudes que todos nos critican... ¿Cómo no vamos a necesitar de eso? Si es lo que le da sentido a mucho de todo lo otro. 

Elijo la gente que se anima a vivir todo eso, que prefiere ser real, que hace lo que tiene ganas aunque no sea lo mejor, que la caga, pero bien... Con amor. Que lo que se hace con amor no es malo aunque salga mal. Que la intención también importa y que prefiero mil veces al que va a dónde no tiene que ir porque es lo que siente que al que se queda donde no quiere porque tiene que estar ahí. 

Una canción que escuchaba de chica (que se llama "No estés seguro" y que les va a hacer acordar de Erreaway) lo decía más claro que yo... Decía que si te quedas ahí, quieto donde estás "Jamás tendrás un gran amor, pero estarás tranquilo, te sentirás seguro y dormirás sin sueños. El mundo pasará sin vos, no sentirá tu ausencia..." 

Y yo elijo a esos otros que tienen grandes amores, que lloran, esperan y se desesperan como dicen por ahí, a esos que son de verdad, que sienten y cuando sienten lo hacen fuerte, que ríen a carcajadas y lloran con mucho ruido. A esos que les creo todo, porque son reales. A los que se animan a vivir. Esas son mis personas... Las que llevan un pedacito de verano todos los días.