¿A mi yo de seis años? Qué le diría? Ufff, a esa enana que ya media casi un metro cuarenta y soñaba con llegar rápido a los 25 para estar recién casada y esperando un bebé le diría que la vida no es tan lineal, que los planes que está haciendo con escuadra, regla y reloj para que todo salga perfecto y llegue a tiempo no son más que ideas que se van a perder por ahí, o van q quedar en algún rincón de la cabeza, o del corazón. A esa enana que corría para llegar al liceo, pasar a facultad, recibirse, casarse y llenarse de hijos y perros le diría que deje de hacerlo y que gaste más tiempo corriendo para picar por todos los compas. Que se mire al espejo con esas dos colitas que tiene, se sienta libre, porque lo es y decida salir a jugar al patio. Que deje de pensar qué va a pasar más adelante, porque no tiene mayor sentido.
A esa enana que quiere apurar la vida le bajaría dos cambios, o tres. La invitaría a disfrutar más de esos recreos de media hora, de la túnica y la moña, de las galletitas y el vascolet con amigas (que todavía son las mismas) y de los sábados de cumpleaños con castillos inflables. Le diría que eso que siente por el compañero de banco es amor y que si, que contra lo que piensan muchos, yo creo que los niños se enamoran. Pero que se quede tranquila, que sino le da bola, el tiempo le va a mostrar que hay más amores esperándola. Que se mueva más, que los recuerdos más lindos que tengo hoy de ella son al aire libre y no en frente a la tele, pero ¡Que no se pierda ni un capítulo de Rincón de luz!
Le dejaría bien clarito que no se asuste por nada, que no le tenga miedo a la vida, que no le haga caso a nadie que le diga que no va a poder, que sea lo que tenga ganas de ser y le recordaría una y mil veces que es libre. Le pediría que por favor cuando recién esté empezando la adolescencia se acuerde una vez más de eso que dije recién, de que es libre.
Le diría que la quiero mucho, que cada tanto subo una foto de ella a alguna red social porque tiene el pelo mucho más claro y sano y porque siempre se está riendo aunque le faltan algunos dientes.
Le contaría que se vienen años un poco difíciles, que se va a marear un poco con la vida, pero que al final todo va a estar bien, siempre. Que se va a dar cuenta de que las cosas importantes están adentro, que las personas son lo más lindo que se va a llevar de todos lados y le pediría que abrace más seguido a los que quiere.
La obligaría a no aguantarse ninguna risa, nunca, aunque la echen de clase, porque a las risas hay que largarlas... Al final enana, te prometo que nos salvaron de muchas cosas, y más cuando fueron compartidas, así que nunca las reprimas.
Enana, a vos te pido que no te vayas nunca. Qué te quedes siempre adentro mío y que de tanto en tanto aparezcas para darme una mano, para decirme qué hacer, porque vos más que yo sabes que no la tengo tan clara. Te pido que sigas siempre siendo parte de mí, que me dejes volver a ser niña cuando tengo ganas y que me hagas acordar de que la felicidad está en las cosas sencillas de la vida, que no hay nada material que valga más que una buena charla con amigos, un abrazo con mamá y papá o un atardecer frente al mar.
