Más allá de todo, más fuerte que muchos.

Cuando te calmas después de los nochones, cuando volves a la normalidad, cuando llegás a tu casa muerta de cansancio. Cuando te despertás al otro día, cuando se hace la tardecita y viene la cena de domingo. Ahí es la cosa.
Es que sí, tenes un montón de gente que te quiere, obvio que sí. 
Tenes unos amigos divinos. Te divertiste tanto anoche, la pasaste bárbaro. El finde pasado también y se viene un verano divino, no?
Pero los domingos, o los "días después" no nos vale mucho, no te parece?
Es que seguro la mayoría de esas personas que nos quieren, nos quieren por una relación en común, una amistad... Algo que nos une. Sea el tiempo, los gustos, las risas, los momentos... Qué sé yo, "algo". Y a esas personas no les podes fallar, porque están ahí cuando los necesitas y cuando no... Y no se lo merecen. Entonces, la relación con esas personas es mutua, es de "mutuo acuerdo", el cariño, las acciones, todo es mutuo. Va y viene. Lo que das, lo recibís. Vos estás para ellos y ellos para vos.
Pero... ¿No tenes una o dos personas en el mundo a las que queres a veces más allá de eso? A las que queres haga lo que haga. A la que les perdonas todo. Esas o esa persona a la que queres y no sabes bien por qué. 
Tiene todo permitido, ¿viste? El cariño ese es totalmente desinteresado. No pretendes nada a cambio, no esperas nada... Es más, sabes que no va a llegar nada del otro lado... O peor, a veces hasta sabes que lo que va a venir del otro lado es malo... 
Pero igual, no importa. Para vos igual siempre va a ser "esa persona" y si le pasa algo... No importa cuánto hace que no hablen, no importa cuánto hace que no se vean... Vos vas a estar. A vos te sigue importando saber si está bien, si llegó bien, si le pasó algo, no?
Bueno... A veces nos hace falta ser "esa persona" de alguien. A veces necesitamos que alguien nos quiera MÁS ALLÁ DE TODO. Necesitamos saber que hay una persona que por más que nos mandemos treinta mil cagadas, que le erremos mil veces, que hagamos todo mal, va a seguir estando ahí. Queremos ser especial para alguien... Aunque sea un ratito. Necesitamos que alguien quiera saber cómo estamos y nada más, nada más que eso. 
Hay momentos en los que lo que nos falta es ese cariño desinteresado de alguien, nos hace falta no entender por qué nos siguen queriendo. 
Se siente mucho cuando no tenes a una persona que te quiera incluso sin querer quererte, que te quiera
distinto a los demás. En silencio. Para adentro, pero fuerte... Más fuerte que muchos.