Hay que tener cuidado con el tiempo. El tiempo une. Une mucho, es de las fuerzas más inmensas, creo que nadie puede dudar de eso.
Nos une el tiempo que hace que conocemos a una persona, nos une con nuestros amigos, con nuestra familia, con todo lo que pasa en nuestras vidas.
El paso del tiempo al lado de alguien genera una unión inevitable, y es lindo que sea así, es natural, pero a veces, también, puede ser un poco peligroso, a veces nos condiciona.
Son muchas las veces que nos encontramos sosteniendo relaciones de todo tipo solamente por el tiempo que hace que nos conocemos, el tiempo que hace que estamos, porque hace mucho, porque nos acostumbramos...
En cada relación el tiempo es un factor fundamental, pero no puede y no es bueno que sea la fuerza que más nos una.
Es peligroso acostumbrarse, es peligrosa la rutina, y es de difícil de soltar.
Nos deja muchas veces sin salida, no encontramos la manera de dejar eso que "hace tanto tiempo" que anda con nosotros por la vida.
A veces hay que poner en la balanza, analizar, cuestionarnos un poco.
Es bueno fijarnos qué nos une a las personas que tenemos al rededor.
Tenemos que animarnos más, que soltar más, que arriesgarnos un poquito más a veces.
Tenemos que distinguir la costumbre de lo que realmente queremos, de lo que tenemos ganas de hacer.
Cansada de ver personas que están de donde ya hace mucho se quieren ir, que están con personas por las que hace bastante que no sienten lo mismo... Pero el tiempo transformado en costumbre, en rutina, es muy difícil de romper.
No tenemos que tenerle miedo al paso del tiempo. Tenemos que soltar eso que ya no es lo mismo que antes, que no nos genera lo mismo.
Las personas cambiamos, no necesitamos ni queremos en todos los momentos las mismas cosas, y así tiene que ser, y así es.
Es bueno escucharse a uno mismo, animarse a cambiar eso que solamente mantenemos por rutina, dejar ir eso que va con nosotros como por inercia.
No pasa nada. Es verdad que vamos a tener miedo, que empezar de nuevo es bravo, que dejar atrás algo que venía con nosotros y parecía "para siempre" puede pegar fuerte. Pero a veces es bueno. Es parte de lo que nos pasa a todos.
Nos haría bien confiar un poco más en la vida... Dejar ir lo que solo mantenemos por costumbre, y sentirnos tranquilos. Confiar en que si tiene que volver, así va a ser, y que sino, ya había cumplido su ciclo... Y a los ciclos hay que respetarlos, porque sino, ellos se hacen sentir.
Nos une el tiempo que hace que conocemos a una persona, nos une con nuestros amigos, con nuestra familia, con todo lo que pasa en nuestras vidas.
El paso del tiempo al lado de alguien genera una unión inevitable, y es lindo que sea así, es natural, pero a veces, también, puede ser un poco peligroso, a veces nos condiciona.
Son muchas las veces que nos encontramos sosteniendo relaciones de todo tipo solamente por el tiempo que hace que nos conocemos, el tiempo que hace que estamos, porque hace mucho, porque nos acostumbramos...
En cada relación el tiempo es un factor fundamental, pero no puede y no es bueno que sea la fuerza que más nos una.
Es peligroso acostumbrarse, es peligrosa la rutina, y es de difícil de soltar.
Nos deja muchas veces sin salida, no encontramos la manera de dejar eso que "hace tanto tiempo" que anda con nosotros por la vida.
A veces hay que poner en la balanza, analizar, cuestionarnos un poco.
Es bueno fijarnos qué nos une a las personas que tenemos al rededor.
Tenemos que animarnos más, que soltar más, que arriesgarnos un poquito más a veces.
Tenemos que distinguir la costumbre de lo que realmente queremos, de lo que tenemos ganas de hacer.
Cansada de ver personas que están de donde ya hace mucho se quieren ir, que están con personas por las que hace bastante que no sienten lo mismo... Pero el tiempo transformado en costumbre, en rutina, es muy difícil de romper.
No tenemos que tenerle miedo al paso del tiempo. Tenemos que soltar eso que ya no es lo mismo que antes, que no nos genera lo mismo.
Las personas cambiamos, no necesitamos ni queremos en todos los momentos las mismas cosas, y así tiene que ser, y así es.
Es bueno escucharse a uno mismo, animarse a cambiar eso que solamente mantenemos por rutina, dejar ir eso que va con nosotros como por inercia.
No pasa nada. Es verdad que vamos a tener miedo, que empezar de nuevo es bravo, que dejar atrás algo que venía con nosotros y parecía "para siempre" puede pegar fuerte. Pero a veces es bueno. Es parte de lo que nos pasa a todos.
Nos haría bien confiar un poco más en la vida... Dejar ir lo que solo mantenemos por costumbre, y sentirnos tranquilos. Confiar en que si tiene que volver, así va a ser, y que sino, ya había cumplido su ciclo... Y a los ciclos hay que respetarlos, porque sino, ellos se hacen sentir.
