Domingo

Un domingo más. Con las resacas de los sábados y viernes. Con todo ahí, a flor de piel... Como todos los domingos ¿no?
Cómo nos latimamos en las noches a veces... Pero el dolor llega de día. El daño es de noche y el dolor es después. Como cuando sos chiquito, que te lastimás y hasta que no te ves la sangre, no te duele. 
Así somos las personas los fines de semana, creo. Por lo menos la mayoría de las personas que conozco. Dejamos todo ahí, cuando nos parece que todo termina, cuando vemos que todo se nos va. 
¿Y al otro día? Al otro día es la cosa. Es una sensación rara, como de vacío, ¿no te parece? 
Supongo que hay momentos en los que se llena. Cuando te cansas de esas noches que lastiman... Porque en el fondo sabemos que nos estamos haciendo mal, y que al otro día va a doler. Pero igual lo hacemos, es como necesario, o inevitable. 
Y bueno, supongo que es parte de la edad, parte de crecer. 
Me gusta pensar que los domingos no van a doler siempre.
Como todo... Porque todo pasa y mañana otra vez estamos en la de siempre, en nuestra rutina, esperando que llegue el fin de semana de nuevo, y así... Hasta que en algún momento la racha se corta, capaz. 
Y ahí... Ahí no se qué pasa. 
Por ahora solo te puedo contar de los domingos que duelen, que te recuerdan lo que te falta, que te hacen pensar en todo eso... Sin eso, a veces no concibo el domingo. 
Si no te extraño un domingo, no te extraño más. El domingo es eso... Lo que nos falta. Es ver lo que no tenemos y añorarlo un poco. Y capaz, en el fondo es necesario, como parte de un ciclo... Como todo... Reciclarnos, ver lo que no hay para salir a la búsqueda al otro día.
Es lo que tiene... Somos eso, un poco lo que tenemos y un poco lo que nos falta, lo que tuvimos y extrañamos, lo que no tuvimos y necesitamos. Lo que vino y lo que se fue. De todo un poco. 


Tumblr