En los detalles

Te juro que el secreto está en los detalles. Que no son las grandes cosas las que nos acercan a las personas... No son esas acciones enormes que una vez cada mucho tiempo tenemos.
Son las cosas chiquitas, los gestos cotidianos, eso que parece insignificante. Eso que "no nos cuesta nada", pero que no hacemos nunca porque "nos embola", "nos olvidamos" o "no cambia nada".
A veces veo a mis padres, juntos después de tanto tiempo y pienso ¿Cómo?
Escucho a mi abuela que ahora tiene grupo de whatsapp con sus amigas del colegio y pienso ¿Cuál será la manera?
Y lo hablo con ella y entiendo que el secreto está ahí. En el estar presente para el otro. En que el otro sienta que es importante en tu vida, pero todos los días. 
Vivimos apurados todo el tiempo, mil cosas, de allá para acá constantemente... Corriendo atrás de vaya a saber qué. 
Y de tan rápido que vamos nos olvidamos de lo que realmente importa. De un ¿Cómo estás?, un Buen Día, un Buenas Noches.
Si no es así, si no es mediante esas cosas chiquitas de todos los días ¿Cómo pensamos que podemos sostener las relaciones con las personas?
Sé de la imposibilidad o de la dificultad de bajar el estrés, de andar más tranquilos y con más atención en las personas que nos rodean... Pero no es eso. Es no perdernos, es estar, y más importante que eso, que el otro sepa que estamos.
 Si no tenemos espacio para esas personas, ¿Qué sentido tiene todo lo demás? Ya lo dijo una vez la vela: "Siempre voy a andar de aquí para allá, pero dejo el ancla donde me gusta estar"