Ojos que no ven...

Dicen que el tiempo cura todo, que es una fuerza enorme. Que la calma y el tiempo pueden terminar con cualquier dolor, dicen.
Yo creo que el dolor se transforma, que aprendemos a vivir con algunas cosas que lastiman. Que nos endurecemos un poco, que no nos vuelven a lastimar por el mismo lado. 
Pero también es verdad que todos tenemos un punto débil, un lugar por el que nos pueden atacar... Sobre todo los que nos conocen. Y eso, a mi me da miedo. 
Me da miedo que me conozca alguien que me puede lastimar... Porque hay gente que juega con eso, que juega con conocerte. Y es como hacer trampa... Porque si ya conoces a la persona, le das en el punto justo, y contra eso no podemos.
Lo que si podemos es dejar pasar el tiempo, que cure, que sane... Dar espacio para eso.
Pero si queremos que sea así tenemos que convencernos.
Dejar de mirar lo que nos lastima, dejar de buscar lo que nos hace mal, evitarlo... ¡Y cómo cuesta eso! 
Porque en general vamos a buscarlo, es como que damos vuelta en la herida, queremos que duela fuerte "así reaccionamos", pero eso no llega nunca.
Preferimos mirar lo que nos hace mal que tener que verlo sin querer... Es como que nos atajamos porque "total, me voy a enterar igual"
Pero hay veces que es mejor alejarse, es mejor no mirar, no querer ver, que no nos cuenten, no saber de nada. Es cuidarnos un poco, ser un poco egoístas, compensar el mal que nos hicieron... Es que nos cuesta mucho cuidarnos a nosotros mismos de nuestras propias acciones, nos cuesta mucho elegir no querer sufrir, elegir ser felices.