Los que quieren en silencio

Hay personas por las que damos todo. Sin importar nada, damos todo. Y más. Por quienes bajaríamos la luna si eso fuera posible. 
Y aunque no lo veamos, siempre hay quien haría eso por nosotros.
Pero tengo la idea de que las personas preferimos querer a sentirnos queridos, ser lastimados a lastimar. No entiendo el por qué pero lo veo en la mayoría de las personas. Entonces siempre vamos a ir tras el que no da nada por nosotros. El que ni nos mira si pasamos mientras está el que se desvive por que lo veamos.
Nos cuesta entender que nos quieran, desinteresadamente. Nos hace sentir incómodos y buscamos dañar eso. Porque no sabemos sostenerlo, sentimos que hay algo raro. 
Pero la mayoría de las veces, esa persona que nos quiere así, en silencio y sin esperar nada a cambio, aguanta y tolera mucho más que cualquier otra. Y en eso nos confiamos, y aprovechamos... Total ¡Aguanta todo! 
Solo que a veces nos olvidamos de cómo duele eso... Y de que esa persona pasa más tiempo intentando no querer querernos que pensando en si misma. Y de que además, seguramente, como si todo eso no fuera poco, tiene a quienes le recuerdan constantemente que lo mejor es alejarse. Y te juro, te juro que es difícil.
Pero cuidado, porque todos nos cansamos, porque nadie es eterno y porque los límites del aguante, aunque no los veamos, están. Y a veces aparecen cuando menos lo pensamos.
Y a todos nos ha pasado... Qué raro es cuando esa persona que estaba siempre sin que nadie la buscara, de repente se va. De repente ya no quiere saber más nada con soportar lo que no tiene por qué aguantar.
 Y a veces, aunque corramos atrás de ellos para pedir perdón y decirles cuánto los necesitamos, porque realmente lo hacemos, a veces ya es tarde.