Porque siempre hay alguien...

¿Por qué creemos que podemos entrar y salir de la vida de las personas cuando tenemos ganas y del modo que nos gusta? ¿No nos damos cuenta de que no debería ser así? ¿No vemos que la otra persona nos deja hacerlo solamente porque no puede evitarlo y no porque se sienta bien con eso? A todos nos pasa, creo. Todos tenemos una persona que tiene una especie de preferencia en nuestra vida. Que puede hacer y deshacernos más que nosotros mismos, que tiene un permiso especial. Mejor no pensar por qué tiene ese permiso. Generalmente la respuesta no es nada racional, no existe,

no sabemos explicarla, o nos da miedo reconocerla. Pero es así. Hay personas en nuestra vida a las que les damos un lugar diferente. Y seguramente en algún momento seamos "esa persona" de alguien. Estaría bueno poder cuidar ese lugar. Es verdad que muchas veces nos lo dan sin que lo pidamos, o sin que lo queramos. Pero tampoco ellos eligieron que fuera nuestro ese lugar, simplemente se dio así. Porque la mayoría de las veces esa persona no es la que debería ser, no debería estar ahí, pero está.
Podemos intentar una y mil veces que no nos importe lo que hace, que no nos afecte lo que dice. Y seguramente, siga importándonos de igual manera, o más incluso. No digo que sea inútil luchar contra eso... Solo pienso en cuánto pueden llegar a influirnos. En cuánto nuestro bienestar depende de nosotros y en cuánto no. Solo eso. Y no creo ser la única a la que le pasa...